El Parque del Mediterráneo se ha convertido en el plan de tarde de Rincón de la Victoria
A las ocho de la tarde, bajo las velas de sombra de la zona infantil del Parque del Mediterráneo, no queda un banco libre. Grupos de padres de pie, carritos aparcados en fila junto a los toboganes, niños subiendo a las torres de madera y bajando por los tubos, y una cola discreta en las camas elásticas. Seis semanas después de su apertura, el gran parque de Rincón de la Victoria se ha convertido en el plan de tarde del municipio.
La primera fase se inauguró el pasado 14 de julio. Son casi 30.000 metros cuadrados y una inversión de 4.699.261 euros, lo que lo sitúa entre los mayores parques de la provincia de Málaga.
De esa superficie, 2.500 metros cuadrados corresponden a la zona de juegos infantiles, que es justamente la que se llena. El resto se reparte entre un lago de 3.500 metros cuadrados, 800 metros de petanca y aparatos biosaludables, 1.000 metros de zona de kiosco y merendero, 4.725 metros de caminos peatonales, una plaza circular polivalente de 1.000 metros y 250 metros de carril bici por la calle Lebeche.
Buena parte del acierto está en algo que no se ve en las fotos de inauguración: la sombra. El parque suma 1.277 metros cuadrados de superficie sombreada entre toldos y pérgolas, sin contar el arbolado. Es lo que permite que a finales de agosto siga habiendo gente a media tarde.
La plantación es el otro dato grueso: 10.494 unidades entre árboles, arbustos y plantas en flor, de las cuales 687 son árboles —80 trasplantados y 607 nuevos— más 5.062 metros cuadrados de praderas y césped. Predominan las especies del bosque mediterráneo: almeces, encinas, olivos, almendros, lavanda, romero y esparto.
Entre los ejemplares singulares destacan dos Chorisia o árbol botella, de origen argentino, con unos 500 años de antigüedad, más de 6.000 kilos de peso y 5,5 metros de altura; tres Brachychiton acerifolius; un pie de elefante; tres Ficus nitida plantados dentro de los bancos circulares; y seis Ginkgo biloba, la especie que el alcalde definió como «el árbol de la vida».
El alcalde, Francisco Salado, describió el parque el día de la apertura como «un espacio de encuentro entre la ciudad y la naturaleza, un legado para las generaciones futuras».
Queda pendiente la segunda fase, que añadirá zona deportiva, un mirador, dos fuentes ornamentales, seis fuentes de agua potable —dos de ellas adaptadas para perros— y 450 metros lineales de bancos. El carril bici de la calle Lebeche está previsto que conecte ambas fases.
Datos del proyecto: Ayuntamiento de Rincón de la Victoria. Observación y fotografía: Rincón Hoy.

