Carlos III, la piratería británica y la Casa Fuerte de Bezmiliana
La Casa Fuerte de Bezmiliana es una de las pocas construcciones del litoral del municipio con fecha de encargo conocida. Se concibió como edificio militar hacia 1766, por orden del rey Carlos III, para defender la costa de la piratería británica y holandesa.
No era el primer intento de vigilar esta orilla. La línea de torres almenaras tiene su origen en el periodo andalusí, en el siglo XIV, cuando el sultán nazarí Yusuf I impulsó la construcción de fortificaciones costeras. Tras la conquista castellana, Felipe II mandó levantar nuevas fortificaciones a partir de 1571. La Casa Fuerte responde a la misma lógica y su planteamiento recuerda al de las torres vigía del municipio.
El contexto ayuda a entender por qué hacía falta. Los registros de 1511 ya señalan la despoblación de Bezmiliana, y la población se desplazó hacia el interior. La costa era un frente expuesto, y una de las torres acabó dando nombre a uno de los núcleos actuales: Torre de Benagalbón.
El edificio tuvo después otros usos y llegó a ser casa cuartel de la Guardia Civil. En 1992 se rehabilitó, a cargo de Mendiola Arquitectura, y una de sus salas se convirtió en espacio de exposiciones. Hoy acoge muestras y, a lo largo del año, también conciertos.
Es un edificio sobrio, con apenas decoración, pensado para resistir más que para lucir. Más de dos siglos y medio después, sigue en pie en primera línea y forma parte del recorrido cultural del municipio.
Fuente: Turismo en Rincón (turismoenrincon.es): «Casa Fuerte de Bezmiliana», «Historia» y «Breve historia de las torres almenaras de Rincón de la Victoria».

